PERO CUANDO LLEGÓ
LA 253.ª NOCHE

Ella dijo:

...Y tal fué el viaje de prueba de Grano-de-Belleza y de su niño por el jardín de la muchacha.

Tras de lo cual, Grano-de-Belleza, con su niño aletargado de felicidad, se enlazó tiernamente á la joven de los arriates devastados, y los tres se durmieron hasta por la mañana.

Despertado ya, Grano-de-Belleza preguntó á su esposa transitoria: «¿Cómo te llamas, corazón mío?» Ella contestó: «Zobeida.» Y él le dijo: «¡Pues bien, Zobeida, me duele mucho el verme obligado á dejarte!» Y ella le preguntó, conmovida: «¿Y por qué me has de dejar?» Él contestó: «¡Ya sabes que no soy mas que Desligador!» Ella exclamó: «¡No, por Alah! ¡Se me había olvidado! ¡Y en mi dicha me figuraba que eras un regalo maravilloso que me hacía mi buen padre para reemplazar al otro!» Y él le dijo: «¡Pues sí, encantadora Zobeida, soy un Desligador elegido por tu padre y tu primer esposo! Y previendo una mala voluntad por mi parte, ambos han cuidado de hacerme firmar un contrato ante el kadí, que me obliga á pagarles diez mil dinares si esta mañana no te repudio. ¡Y no sé cómo voy á pagarles esa cantidad fabulosa, no teniendo ni un dracma en el bolsillo! Mejor será, pues, que me marche si no quiero ir á la cárcel, puesto que soy insolvente.»

Al oir tales palabras, la joven Zobeida reflexionó un instante, y después, besando los ojos al joven, le preguntó: «¿Cómo te llamas, ojos míos?» El contestó: «Grano-de-Belleza.» Ella exclamó: «¡Ya Alah! ¡Nunca ha habido nombre mejor puesto! Pues bien, querido mío, ¡oh Grano-de-Belleza! como prefiero á todo el azúcar cande ese delicioso nervio blanco y sabroso con que has endulzado mi jardín durante toda la noche, te juro que encontraremos un recurso para no separarnos jamás, pues prefiero morir á pertenecer á otro después de haberte probado.» Él le preguntó: «¿Y cómo haremos?» Ella dijo: «Es muy sencillo. Verás. Pronto vendrá mi padre á buscarte y te llevará á casa del kadí para cumplir las estipulaciones del contrato. Entonces te aproximarás gentilmente al kadí y le dirás: «¡No quiero divorciarme!» Y te preguntará: «¡Cómo! ¿Rechazas los cinco mil dinares que van á darte, y los efectos por valor de mil dinares, y el caballo de mil dinares, por seguir con una mujer?» Tú contestarás: ¡Entiendo que cada cabello de esa mujer vale diez mil dinares! Por eso conservo á la propietaria de tan preciada cabellera.» Entonces el kadí te dirá: «¡Estás en tu derecho! Pero vas á pagar al primer esposo, en compensación, la cantidad de diez mil dinares.»

¡Ahora, querido mío, escucha bien lo que voy á decirte! El anciano kadí, por lo demás hombre excelente, gusta con delirio de los muchachos. ¡Y estoy segura de que le has causado ya una gran impresión!»

Grano-de-Belleza exclamó: «¿De modo que crees que también el kadí es bilateral?» Zobeida se echó á reir y dijo: «¡Cierto que sí! ¿Por qué te asombra tanto eso?» Y él dijo: «Está escrito que toda su vida Grano-de-Belleza ha de ir de un bilateral á otro. Pero ¡oh sutil Zobeida! te ruego que sigas desarrollando tu plan. Decías que el anciano kadí, por lo demás hombre excelente, gusta con delirio de los muchachos. ¡No me irás á aconsejar que le venda mi mercancía!» Ella dijo: «¡No! Ya verás.»