»...Así, por ejemplo, está expresamente prohibido cambiar dátiles secos por dátiles frescos, higos secos por higos frescos, carne curada y salada por carne fresca, manteca salada por manteca fresca, y en general, todas las provisiones frescas por otras añejas y secas de la misma especie.»
Cuando el sabio comentador del Libro hubo oído estas respuestas de Simpatía, no pudo menos de pensar que sabía ella tanto como él y no quiso declararse impotente para cogerla en falta. Resolvió, pues, hacerle preguntas más sutiles, y le interrogó:
«¿Qué significa lingüísticamente la palabra ablución?»
Ella contestó: «Eliminar por medio del lavatorio todas las impurezas internas ó externas.»
Preguntó él: «¿Qué significa la palabra ayunar?»
Ella dijo: «Abstenerse.»
Preguntó él: «¿Qué significa la palabra dar?»
Ella dijo: «Enriquecerse.»
Preguntó él: «¿Y el ir de peregrinación?»
Ella contestó: «Alcanzar la meta.»