— ¡A que se construyese un centro experimental en la Luna!
— ¿Y la energía?
— Como el campo de atracción lunar es más pequeño y más reducida la escala de la experiencia, podría bastar con la energía de unas cuantas estaciones Q.
— De todos modos, para eso haría falta un centenar de años, ¡y yo no le vería jamás!
— Usted no. Mas para la humanidad no es de tanta importancia que se haga ahora o a la generación siguiente.
— Pero para mí eso sería el fin, ¡el fin de mis sueños! Y para Ren Boz…
— Para mí sería la imposibilidad de comprobar por medio de la experimentación y, por consiguiente, de corregir, de continuar la obra.
— ¡Una sola opinión no vale nada! Diríjanse al Consejo.
— El Consejo ha decidido ya, con las ideas y palabras de usted. No hay que esperar nada de él — dijo en voz baja Mven Mas.
— Tiene usted razón. El Consejo se negará también.