— ¡Mucho tiempo llevan discutiendo! — comentó Ren Boz.
— La contradicción es grande — señaló Dar Veter —. Por una parte, la atrayente facilidad de la grabación, y por otra, la dificultad de la lectura.
El hombre de la pantalla prosiguió:
— Se confirma la noticia de ayer: la treinta y siete expedición astral ha hablado. Los viajeros regresan…
Dar Veter quedó inmóvil aturdido por la violencia de sus contradictorios sentimientos.
Miró de reojo y vio que Veda Kong, muy dilatadas las pupilas, se levantaba lentamente. El aguzado oído de Dar Veter percibió la agitada respiración de la joven.
— …del cuadro cuatrocientos uno, y la astronave acaba de salir del campo negativo, a una centésima de parsec de la órbita de Neptuno. El retraso de la expedición ha sido debido al encuentro con un sol negro. ¡No hay bajas entre los tripulantes! La velocidad de la nave — añadió el locutor — es de cerca de cinco sextos de la unidad absoluta. Llegarán a la estación de Tritón dentro de once días. ¡Esperen nuestras informaciones sobre los magníficos descubrimientos hechos!
La emisión continuó. Se sucedieron otras noticias, pero nadie escuchaba ya. Todos habían rodeado a Veda y la felicitaban.
Ella sonreía, arreboladas las mejillas, con una inquietud oculta en el fondo de los ojos.
Acercóse también Dar Veter. Veda sintió la fuerte presión de su mano, entrañable y necesaria, y encontró una mirada franca. Hacía tiempo que no la había mirado así. Veda conocía bien el triste desvío que se traslucía en su anterior actitud con respecto a ella. Y sabía que él no leía en su rostro solamente gozo…