— Sólo los seis primeros.
— Naturalmente, los otros seis se señalan cuando han sido realizados los anteriores — les recordó Dar Veter.
— Tenemos que limpiar y hacer visitable el piso inferior de la cueva de Kong-i-Gut, en Asia Central — empezó a enumerar Tor An.
— Hacer un camino hasta el lago Mental, a través de la aguda cresta de la montaña — continuó Dis Ken —; repoblar un bosquecillo de viejos árboles del pan, en la Argentina; esclarecer las causas de la aparición de grandes pulpos en la región del reciente alzamiento surgido cerca de la Trinidad…
— ¡Y aniquilarlos!
— Ese es el quinto. ¿Y cuál es el sexto?
Ambos jóvenes quedaron un poco cortados.
— Se ha reconocido que los dos tenemos aptitudes para la música — contestó, ruborizándose, Dis Ken —. Y nos han encargado que nos documentemos acerca de las antiguas danzas de la isla de Bali, a fin de reconstruir su música y coreografía…
— Por consiguiente, ¿vais a elegir danzarinas y a organizar un conjunto de baile? — precisó Dar Veter, riendo.
— Sí — confesó Tor An, con la vista baja.