— ¡Es doloroso conocer a personas como ustedes y tener que separarse inmediatamente de ellas! — exclamó de pronto Dar Veter.

— No podrían… — insinuó Erg Noor.

— No, mis vacaciones han terminado. ¡Ya es hora de subir al cielo! Grom Orm me espera.

— Yo también tengo que marcharme — agregó Veda —. He de volver a mi «averno», a una cueva, descubierta recientemente, que guarda vestigios de la Era del Mundo Desunido.

— El Cisne no estará listo hasta mediados del año próximo, pero nosotros empezaremos los preparativos dentro de seis semanas — dijo en voz baja Erg Noor —.

¿Quién dirige ahora las estaciones exteriores?

— De momento, Yuni Ant, pero él no quiere abandonar definitivamente las máquinas mnemotécnicas, y el Consejo no ha aprobado aún la candidatura de Emb Ong, un ingeniero-físico de la central F del Labrador.

— No le conozco.

— Es poco conocido, porque trabaja en la Academia de los Límites del Saber, donde se ocupa de cuestiones de mecánica megaondular.

— ¿Y qué es eso?