— El estudio de los grandes ritmos del Cosmos, de las gigantescas ondas que se extienden lentamente por el espacio. En ellas se reflejan, entre otras cosas, las contradicciones de las velocidades lumínicas contrarias, que dan valores relativos superiores a la unidad absoluta. Pero todo esto no está aún bien estudiado.

— ¿Y Mven Mas?

— Escribe un libro sobre las emociones. Tampoco dispone de mucho tiempo, pues la Academia de las Grandes Cifras y de la Predicción del Futuro le ha nombrado su asesor para el vuelo de vuestro Cisne. En cuanto se reúnan los datos, tendrá que despedirse de su libro.

— ¡Lástima! El tema es importante. Ya es hora de reconocer debidamente la realidad y la fuerza del mundo de las emociones — comentó Erg Noor.

— Temo que Mven Mas no sea capaz de un análisis frío — dijo Veda.

— Eso es lo que hace falta; de lo contrario, no escribirá nada meritorio — repuso Dar Veter, y se levantó para despedirse.

Niza y Erg le tendieron la mano.

— ¡Hasta la vista! Termine pronto su trabajo, pues si no, no vamos a vernos.

— Nos veremos — prometió Dar Veter, con seguridad —. En último caso, en el desierto de El Homra, antes de emprender el vuelo.

— De acuerdo — asintieron los astronautas.