[47] Madrina.

[48] Recipiente que ha contenido azúcar; se le dan usos diversos y es de empleo muy frecuente.

[49] Juez de paz.

[50] En una bandeja de junco se colocan en Cerdeña loa platos y recipientes conteniendo la comida.—(N. del T.)

VIII

Durante aquella larga noche, pasada en vela, Anania decidió, ó creyó decidir, su propio destino.

La obligaré á vivir con la tía Grathia mientras veo el camino que he de seguir. Hablaré francamente con el señor Carboni y con Margarita. «Miren ustedes:—les diré,—las cosas están de la manera siguiente; tengo el propósito de que mi madre viva conmigo apenas me lo consienta mi posición; éste es mi deber y lo cumpliré aunque se hunda el mundo». No me forjo ilusiones; me echarán como se echa á un perro sarnoso. Entonces buscaré un empleo, seguramente lo encontraré, y me llevaré á la desdichada y viviremos juntos, miserablemente, pero pagando mis deudas y llegando á ser un hombre. ¡Un hombre!—y exclamó amargamente:

—¡Ó un cadáver con vida!

Creía encontrarse en calma, frío, muerto ya para todas las alegrías de la vida; pero en el fondo del corazón sentía una embriaguez cruel de orgullo, un deseo insano de luchar contra la fatalidad, contra la sociedad y contra sí mismo.

—¡Después de todo, yo lo he querido!—pensaba.—Bien sabía que era preciso terminar de esta manera, y, sin embargo, me he dejado arrastrar por la fatalidad. ¡Ay de mí! Debo expiar. ¡Expiaré!