—¿Ah, conque piensas marcharte? ¿Y á dónde?
Anania se puso colorado, recordando que no podía marchar sin la ayuda del señor Carboni. ¿Qué significaba su pregunta? ¿No recordaba su promesa? ¿Ó es que se burlaba? ¿Ó que quería hacer valer su protección, teniéndole en ansia, dándole á entender que sin su ayuda no podía hacer nada?
—No lo sé,—dijo en voz baja.
—¡Ah!—siguió diciendo el señor Carboni.—¿Quieres salir de aquí? ¿No ves la hora de marchar? Marcharás, marcharás; quieres volar, agitas las alas, ¡pobre pajarito! Pues bien, ¡sssst! ¡vuela!—Hizo el ademán de soltar un pájaro y golpeó cariñosamente la espalda de su ahijado. Y Anania dió un suspiro y se sintió ligero, alegre y conmovido como si verdaderamente hubiese alzado el vuelo.
Margarita reía; y en el silencio de la noche su risa vibrante parecía á Anania, convertido en pajarito, el misterioso temblor de una arboleda florida que convidaba á posarse en ella para cantar.
NOTAS:
[25] Barbagia. Región montañesa de la Cerdeña. (N. del T.)
[26] Un papel encarnado empleado para fabricar flores artificiales, con el cual se suelen teñir ó pintar la cara los muchachos mojándolo previamente con agua ó saliva.
[27] Insectos garibaldinos: expresión figurada para indicar toda clase de animales parásitos, piojos, chinches, pulgas, etc.