Pero hasta ahora, ¿qué hemos visto? Lo mismo que por aquí, con peores maneras. ¡Oh, la manera.
Con la culta Atenas á todas partes; con la ruda Esparta, con la áspera Beocia, á ninguna; mejor estamos en Bizancio.
¿Por qué son tan poco áticas las maneras de los catalanistas? ¡Oh, la manera, la manera! parece nada y es todo.
Desde Buenos Aires me envían con gran constancia un interesante periódico—El Zoófilo Argentino,—dedicado como el nombre indica, á la defensa y protección de los animales. Ese periódico y sus propagandistas tienen todas mis simpatías. Como es natural, su campaña, contra las corridas de toros es incesante, y como á escritor español, en todos los números que me envían vienen señalados con lápiz rojo los artículos impugnadores de nuestra fiesta. ¿A quien predican ustedes? Los argumentos en contra son muy razonables, cuando no se fundan en estadísticas caprichosas, como el relacionar la proporción de criminalidad en una provincia con el número de corridas de toros celebradas en ella.
Que en Madrid haya más delitos y que también haya más corridas, es natural porque también hay mayor número de habitantes. Que en Barcelona—ya pareció la oreja catalanista—haya menos delitos y menos corridas, tampoco es cierto. Justamente, es la única capital en que existen dos grandes plazas que funcionan constantemente; y en cuánto á delitos ... con los del terrorismo basta para deducir consecuencias. Que en lugares de escasa población haya pocos delitos, es tan natural como que haya pocas corridas. De modo que toda esa sólida argumentación basada en la estadística, es ... líquido, como dice el banderillero socialista de «Sangre y arena».
Pero no se apuren los zoófilos argentinos; sin que las estadísticas nos convenzan, las corridas de toros se caen por sí solas. Es cuestión de tiempo, de evolución. Si faltarán otros síntomas de su decadencia, bastaría con ver el número de plazas nuevas en los alrededores de Madrid. No hay quien tenga el ojo de nuestros empresarios para perder el dinero. ¿Que la gente se cansa ya del cinematógrafo? Pues ya se sabe, un cinematógrafo en cada esquina. ¿Que el género chico empieza á estar agotado? Pues género chico en todos los teatros. Los empresarios no han comprendido todavía que el secreto no esta en ofrecer al público lo que le gusta, sino lo que le gustará. Plaza de toros en Madrid, plaza en Carabanchel, plaza en Tetuán, plaza en las Ventas ... ¿Qué mejor propaganda contra las corridas de toros?