—Juanita.
—¡A ver, á ver!
Se precipitan á la puerta. Risas. Comentarios al traje de Juanita; del traje pasan á la piel. Vuelven á los libros.
—¿Habéis elegido ya?
—¿Qué decidís?
—Yo, éste.
—Yo, estos dos.
En un aparte furtivo, una de ellas señala un libro.
—¡Fijaos!
—¡Qué horror!