—No; el va á los suyos. Ya sabe usted que todos los veranos nos separamos por incompatibilidad ... de humores.


En la playa.

Doña Patro, á quien han recomendado los baños de mar para adelgazar, se presenta en la playa con un amplio traje que borra todos sus contornos. Su ilusión de haber disminuido desde el año anterior es completa; porque el bañero, que es el mismo de otras temporadas, no la reconoce á pesar de las buenas propinas.

A la media hora del baño, ceñido ya el traje y entregada por completo á las olas, dejando fuera de la línea de flotación una enorme boya natural, el bañero, asaltado por un recuerdo imborrable, exclama: ¡Perdone usted, doña Patro! ¡Qué habrá dicho usted! ¡Hasta ahora no la había conocido!

Doña Patro se sumerge de golpe como para ahogarse.


XV

¡Por qué extraño contraste cuanto más intensa se muestra la vida á nuestro alrededor, más se impone á nuestro pensamiento la idea de la muerte! Y como Jerjes lloraba ante la inmensidad de sus ejércitos, al pensar como dentro de pocos años toda aquella multitud de hombres habría dejado de existir sobre la tierra, así nos entristece el mismo pensamiento cuando el hormiguero humano parece más afanoso por la vida, en esos pueblos de la vida intensa, en esas grandes ciudades emporios de la civilización en que las gentes van presurosas siempre, apartando á empujones al que estorba el paso.