En este caso más que las ofertas de las mujeres inteligentes tendrán que leer las de los escritores de talento.

También es posible que el anunciante desee lo contrario de lo que pide, y no hay duda que es el mejor medio para conseguirlo. Porque bien puede asegurarse que si no logra su deseo de conocer á escritores de verdadero talento y á una mujer inteligente, conocerá en cambio á mucho majadero y á muchísima loca.

Lo que no quiere decir que deba dar por mal empleado el dinero que le costó el anuncio. ¡Puede uno divertirse tanto con un majadero! Y con una mujer loca, ¡no se diga! Desde la más remota antigüedad son las que vienen dando mejor resultado.

Y las únicas capaces de amar con desinterés. Por eso son locas. Las mujeres inteligentes solo aman al que puede ofrecerlas mucho dinero. Por eso son inteligentes.


El paso de Mercurio ha servido, según nos dicen, para descubrir y demostrar una ley astronómica, que era ya verdad demostrada en las esferas sociales de este bajo mundo. Que los satélites son los que determinan el movimiento de los planetas y no lo contrario, como se creía.

Con toda su luz, el planeta es un juguete de los satélites, que le traen y le llevan, le acercan ó le alejan de un punto determinado. ¡Pobres planetas! ¡Pensar que si alguno de ellos nos desmenuzara en partículas por el espacio infinito, el se llevaría la culpa con nuestra última maldición, cuando toda lo sería de los satélites.

¡Oh, los grandes planetas políticos, orgullosos por contar con una mayoría compacta, los planetas del arte, ufanos con sus admiradores, los planetas taurinos moñudos con sus aficionados ... ¡Satélites, satélites son todos que os marcarán el rumbo á pesar vuestro!

El planeta político se esta quietecito en casa, comprendiendo cuánto le conviene el reposo para reponer averías, pero los satélites imperan. ¡Hay que volver á la lucha! ¡Hay que aceptar el poder! Y allá va el planeta ...

El planeta del arte duerme sosegado sobre sus laureles, pero los satélites le despiertan y sacuden ... ¡Algo nuevo, más, más!... Y el planeta se lanza por donde no pensaba.