XIX
La propiedad histórica ha llegado hasta los belenes. Las figuras de los modernos nacimientos se ajustan á ella con su indumentaria, y no obstante este «modernismo» retrospectivo—valga el contrasentido,—priva á los clásicos retablos de su carácter ingenuo. ¡Sientan tan bien las graciosas impropiedades en la representación de un misterio que es de todos los tiempos!
Yo he visto un nacimiento en que junto al portal de Belén había una iglesia con su campanario y un monaguillo que tocaba á misa, y más lejos una cuadrilla de toreros celebraba con una corrida—suponemos que regia—el natalicio del Niño de Dios, y por un puente atravesaba un ferrocarril y esta disparatada mezcla de tiempos y costumbres da la más clara impresión de catolicismo, porque nos decía como Jesús nació para todos los siglos y para todos los hombres.
Estos nacimientos de ahora no emocionan tan hondamente. Por algo los pintores antiguos, tan soberanos artistas, se atenían en las pinturas sagradas á las figuras y trajes de su época y por ser de su tiempo lograron ser de todos.
Respetemos el arte primitivo, ingenuo, de los belenes. ¿Qué significan trajes y figuras? Para los belenes, la humanidad es siempre la misma.
Los teatros aprovechan estos días de alegría oficial para presentarnos lo más disparatado del repertorio francés. El «vaudeville» es el pavo literario de las Pascuas. Como el pavo, los mejores son los de más confianza, los más conocidos, con sus eternas combinaciones; el personaje que pasa por otro durante los tres actos, sin hallar ocasión de decir quien es, ni á qué vino, hasta la última escena; el segundo acto con su decoración de veintidós puertas por donde los personajes entran y salen, se buscan, se persiguen, se suceden, se huyen contra toda razón y toda lógica.
Y el público que ríe porque es Nochebuena, de lo mismo que protestaría en otro cualquier día del año. ¿Como no ha pensado nadie en publicar un almanaque teatral, como el almanaque del agricultor y el del empleado? Sería tan útil para los autores novicios con sus recetas, consejos y pronósticos. Por ejemplo, Octubre: Bueno para la comedia satírica. Noviembre: Excelente para el drama de tesis. Diciembre: Disparate libre. Enero: Drama y comedia de amor, y así sucesivamente.