El hato de la liebre.—Para decir que no tiene más que lo puesto.
El harto de ayuno no tiene duelo ninguno.
El herrero de Arganda, que á puras martilladas olvidó el oficio.
El hijo de la cabra siempre ha de ser cabrito.—El natural tiene que aparecer en cada uno: El hijo del asno dos veces rebuzna; El hijo del gato mata al rato; ó El hijo de la gata, ratones mata; ó El hijo de la cabra, de una hora á otra bala.
En aldeas, pon la capa do la veas.—No te la espulguen.
En Aracena, quien no tiene pan no cena.—Y fuera de Aracena tres cuartos de lo mismo; como En Atienza, cada uno de sí piensa; y En el andar y el meneo, luego vi que era de Toledo, porque en todas partes En el andar y en el vestir, serás juzgado entre mil. Lo mismo: En la tierra de Matadura, quien no trabaja no manduca.
En eso estaba pensando.—Ironía con que niega uno lo que le piden.
En la mula de San Francisco.—Cuando uno camina á pie.
En Cantillana, el que madruga se levanta de mañana.
¿En qué mes cae Santa María de Agosto?—Á los simples; como ¿La mujer del quesero que será?