El polluelo del labrador y el bizcocho de la monja traen costa.—Dan poco para que les den mucho; ó El mensajero de Villamelera, lo que trae en el papo lo lleva.
El primer año, doctor; el segundo, licenciado; el tercero, bachiller; el cuarto, estudiante; el quinto, ignorante que comienza y quiere saber.—Atrás como el cangrejo es este progreso, aplicable de lleno á los estudiantes del día, gracias á los excelentes planes de enseñanza que nos desasnan.
El tal por tal debe ser igual, como el tanto por tanto, que es otro tanto.—Aclárase por el otro: El tal por tal es bueno, si es tanto, como tanto por tanto.
El tejedor del villar huelga toda la semana, y el domingo quiere trabajar.
El tiempo lo cura todo, ó lo pone del lodo; ó El tiempo aclara las cosas y el tiempo las oscurece.—Contra los que fían demasiado del tiempo diciendo: El tiempo cura las cosas; ó El tiempo y yo, para otros dos, como repetía Felipe II. Lo mismo: El tiempo todo lo trae y todo se lo lleva.
El toro se lo rompa.—Al que trae vestido nuevo, con ironía.
El villano y el nogal, á palos dan lo que dan.
El mejor lance de los dados es no jugarlos; ó El mejor nadar es guardar la ropa.
El mejor pienso del caballo es el ojo del amo; y con la cebada que le sobra, fregarle la cola; ó El pienso mejor es el ojo del señor.
El mozo bueno, bueno es; de tres torreznos, dadle los dos, y el mandado hacéoslo vos.