El pobre que pide pan, carne toma si se lo dan.
El potro de Merlín, cada día más ruín.
Él se sabe su canción con dos guiaderas.—Del doblado.
El ser señor no es saber; más eslo el saberlo ser.—Sentencia bien torneada.
El secreto de Anchuelo, que lo decía dando voces; ó secreto á voces.
El sastre que no hurta no es rico por la aguja.—Todos son sisadores.
El día de hoy no hay de quién fiar.—Como Hoy no se fía aquí, mañana sí; y El día de mañana no le vimos.
El dormir no quiere prisa, ni la prisa quiere dormir.
El dolor de cabeza es mío, y las vacas son nuestras.—El trabajo, para el particular; y el provecho que de él se saca, para la comunidad.
El fraile predicaba que no se debe hurtar, y él tenía en el capillo el ansar.