En el subjuntivo optativo las formas amase y amara y sus compuestas indican lo inútil del deseo, cuyo cumplimiento ya no se espera: Y pluguiera á los altos cielos que el amor no me tuuiera tan rendido, y tan sujeto á sus leyes, y los ojos de aquella hermosa ingrata, que digo entre mis dientes, que los desta fermosa donzella fueran señores de mi libertad (I, 16, 57). Al revés, se espera como posible el cumplimiento del deseo, cuando se expresa con formas de presente-futuro: Plegaos señora de membraros (I, 2, 4).—A Dios plega, que esta llegue a vuestras manos (I, 27, 126).—Oy dia a tantos de tal mes, y de tal año tomô la possession desta insula el señor don Sancho Pança, que muchos años la goze (II, 45, 169).—llore, o cante Altisidora, desesperese Madama..., que yo tengo de ser de Dulcinea (II, 44, 168).
La forma amara, como subjuntivo optativo, indica pesar de un hecho no cumplido, y no pende de otro verbo: es forma elegantísima: Pero ya tenia abierto uno el barbero, que se llamaua las Lagrimas de Angélica. Lloraralas yo, dixo el Cura en oyendo el nombre, si tal libro huuiera mandado quemar (I, 6, 20).—que me tiene tomada una pierna entre el estribo y la silla. Hablara yo para mañana, dixo don Quixote, y hasta quando aguardauades a dezirme vuestro afan? (I, 19, 73): expresión aplicada por Covarrubias al «que viendo que se trata de su negocio, no alega de su justicia». Véase el Soneto: O quien tuuiera hermosa Dulcinea (VII), todo en optativo. En Berceo: «Mas plus seli valiera que souiesse quedado» (Loor 58).
Con amase: y oxala parasse en ellos lo que amenaza esta auentura tan desuenturada (II, 68, 261): se subentiende que. Y que no viesse yo todo esso Sancho (II, 10, 36).
El llamado futuro de subjuntivo amare y su compuesto hubiere amado no existieron en latín, y de las demás románicas sólo en portugués y en válaco. Deriva del futuro perfecto subjuntivo ama-ve-ro. En castellano todos convienen en que también es subjuntivo y futuro, aunque no futuro perfecto. Lo han llamado algunos subjuntivo hipotético ó condicional; pero subjuntivos é hipotéticos ó condicionales son también amase y amara, además de que no siempre amare es condicional, ni pertenece á las oraciones condicionales. Futuro simplemente tampoco es, además de que el llamado presente ame es un futuro.
Como hipotético pide en la apódosis futuro de indicativo ó imperativo, ó presente de subjuntivo cuando sustituye al imperativo. En el Cid: «Si essa despensa nos falleciere o nos menguare algo, | Bien las abastad, yo assi uos lo mando» (258). En el Quijote: Y si yo no me declarare entonces podra enmendarme (II, 7, 23).—si alguna cosa faltâre, y si fuere necesidad seruir a tu magnificencia de escudero, lo tendrê a felicissima ventura (íd.)—si tu me los relatares, como ellos fueron, sacare yo lo que ella tiene escondido en lo secreto de su coraçon (II, 10, 32).—si acaso viniere a verte, quando estês en tu insula alguno de tus parientes, no le desheches (II, 42, 160).—Si truxeres a tu muger contigo... enseñala, doctrinala (íd.)—Si acaso enuiudares (cosa que puede suceder) y con el cargo mejorares de consorte, no la tomes, tal que (íd.)—Quando pudiere y deuiere tener lugar la equidad, no cargues todo el rigor de la ley al delinquente (II, 42, 160).—Si acaso doblares la vara de la justicia, no sea con el peso de la dadiua, sino con el de la misericordia (íd.)—si ella fuere de tanta hermosura como significays, de buena gana... confessaremos la verdad (I, 4, 13).
Comparado con amara, se ve que en éste lo condicionado puede ó pudo ó podría ser, á verificarse la condición; pero que ésta no se verificó, ó no se verificará. En cambio, con amare, lo condicionado se espera y supone como cierto, dado que se verifique la condición, la cual por su parte no se supone que haya de verificarse ó dejar de verificarse. Es decir, que la condición es puramente hipotética con amare y negativa con amara, así como es positiva con indicativo. Son las tres clases de condicionales castellanas. En amara se trasluce su origen de pasado, en amare la contingencia propia de lo futuro, y de lo futuro precisamente no conocido, y que no está en nuestra mano. Compárense. Indicativo: Si por buena fama, y si por buen nombre va solo v. m. lleua la palma a todos los Caualleros Andantes (II, 3, 10.)—mas si v. m. quiere saber todo lo que ay..., yo le traere aqui luego al momento quien se las diga (II, 2, 9).—si â ti te mantearon una vez, â mi me han molido ciento (II, 2, 8). Con amara: si yo fuera tan agorero como otros, tu pusilanimidad me hiziera algunas cosquillas en el animo (II, 41, 154).—Mala Pascua me dê Dios..., si le trocara por el (II, 13, 44). Con amare: si tu me los relatares... sacare yo (II, 10, 32).
Por la misma idea de contingencia pura, no puede emplearse nunca amare cuando pende de otro verbo, es decir, cuando había de ser puro subjuntivo ó conjuntivo. No cabe decir dudo que viniere, como se dice dudo que venga ó dudé que viniese. Por consiguiente, hay un caso en que la tercera clase de condicionales, la de pura hipótesis, no puede llevar amare, y es cuando la oración condicional pende de otra ó por la idea tiene que ser subjuntiva: en este caso se emplea amase: Y pareceos que fuera acertado, y bien hecho que si los del Toboso supiessen que estays vos aqui con intencion de yr a sonsacarles sus Princessas... viniessen y os moliessen las costillas a puros palos, y no os dexassen huesso sano? (II, 10, 33).—quiero que sepas, que si a los oydos de los Principes llegasse la verdad desnuda... otros siglos correrian (II, 2, 8).
Véase ahora amare fuera de las condicionales, siempre como un futuro contingente: En verdad te digo, que de todo aquello que la muger del juez recibiere, ha de dar cuenta el marido en la residencia uniuersal, donde pagarâ con el quatro tanto en la muerte las partidas, de que no se huuiere hecho cargo en la vida (II, 42, 160).—Al culpado que cayere debaxo de tu juridicion... y en todo quanto fuere de tu parte... muestratele piadoso (íd.)—Toma con discrecion el pulso a lo que pudiere valer tu oficio (II, 43, 161).—uno ha de ser el mejor, y del que abatieres seras aborrecido, y del que leuantares en ninguna manera premiado (íd.)—teniendo yo el mando, y el palo harê lo que quissiere (íd.)—el bien que viniere para todos sea, y el mal para quien lo fuere a buscar (I,20,77).—o haz lo que quissieres, que yo haré lo que viere que más viene con mi pretension (I, 20, 77).—acabe norabuena donde quisiere (I, 20,79).—de lo que acerca desto les huuiere sucedido (II, 11, 37).—Assi que de cualquiera manera que responda, saldrê del conflicto, y trabajo en que me dexares, gozando del bien que me truxeres por cuerdo, o no sintiendo el mal que me aportares por loco (I, 25, 109).