Creció la palidez de Al-Mostansir.

—¿Y dónde has conocido á esa dama?

—En Córdoba: es cautiva de un valiente walí.

—¡Ah! dijo mi padre; ¿no mas que cautiva?

—Poderoso rey, dijo el Bokarí, la cautiva ama á su señor.

—¿Y su señor la ama á ella?

—Se ha casado con otra.

—¿Cómo se llama ese walí, que se casa con una muger teniendo en su poder otra que se llama Leila-Radhyah?

—Se llama Mohammet-ebn-Juzef-Al-Hhamar.

—Pero Al-Hhamar no es ya solamente un valiente walí; es un rey.