Tranquilizóse el príncipe.

—¿Y no recuerdas haberme visto en las fiestas?

—No reparé en nada; aquella magnificencia, aquel esplendor, aquella multitud de damas y caballeros me aturdian.

—Pues en esas fiestas te conocí y te amé.

—¡Amor! ¿y qué es amar? dijo Bekralbayda.

—¡Oh! ¿no sabes lo que es amor?

—¡El amor! le he visto en palabras en los poemas: he comprendido que amar es morir.

—El amor es la vida cuando el ser que amamos nos ama.

—¿Y cuando no somos amados?...

—El amor es la muerte.