Pocos dias despues el conde don Julian decia á Muza en un aposento de su palacio de Tanja:

—¡Emir de Africa! ¡caudillo del poderoso Walid, reune tus soldados! yo te abro las puertas de Tanja; yo te doy los galeones de los godos! ¡emir del poderoso Walid! ¡pisa las playas de España! ¡adelante, al galope de los caballos de tus feroces árabes! ¡yo voy contigo! ¡yo que voy por la cabeza de don Rodrigo!

Muza sonrió de una manera horrible y esclamó:

—¡Estaba escrito! ¡lo que no pudo hacer la ambicion lo hace la venganza!


Algunos dias despues un ejército árabe pasaba en cien galeones el estrecho y pisaba las playas de la Bética.

Antes el walí Tarik-ebn-Zyad, con una caballería escogida, habia pasado en cuatro grandes barcos de Tanja á Sebta y de Sebta á Andalucía con éxito venturoso.

Tarik habia devastado algunas comarcas de la Bética y habia avisado á Muza de que podia pasar con su ejército.

Cuando el príncipe godo Tadmir[54] supo esta invasion: escribió á don Rodrigo la carta siguiente: