Tres veces vapor de sangre ha enrojecido mas a aquellas nubes.

Y el sol ha dorado tres veces las bravías frentes del árabe y del godo, cuyos brazos no han cesado de herir.

¿Qué ginete es aquel que se envuelve en la pelea?

Su caftan está ensangrentado y rompe entre los enemigos hiriendo en ellos con el asta de una bandera del Islam.

¡Avanza, Ased-el-Schevaní! ¡tus feroces siros te siguen!

¡Aprieta el hierro en tu mano, y desgarra los hijares de tu corcel!

¡Los árabes cejan, y la victoria empieza á batir sus alas sobre los godos!

¡Aprieta el hierro en tu mano, Schevaní!

¡Que los godos de vencedores se conviertan en vencidos!

¡Que no quede uno!