Pero se amaban de una manera tal, que eran felices.

Las artes mágicas de Leila-Fatimah aumentaban cada dia el amor de Abraham.

Y así pasaron seis años, durante los cuales, Leila no tuvo mas hijos.

Pero al empezar el sétimo se encontró en cinta.

Al cumplirse los siete años del nacimiento de Jamné, Leila dió á luz una niña.

Aquella niña se llamó Zelpha.

XXV.

Pasaron otros siete años, durante los cuales se multiplicó la riqueza de los dos esposos.

Leila por medio de su ciencia hacia que siempre apareciese para ella jóven y buen mozo Abraham, y que ella pareciese á Abraham hermosísima; pero no sucedia lo mismo con los estraños.

Leila, en verdad, aparecia cada vez mas hermosa; pero Abraham, gastado por los placeres y por los licores, parecia ya un viejo decrépito, cuando en realidad era aun jóven.