Y al mismo tiempo se abrió la puerta de la torre, y lucieron antorchas y sonó una alegre música, y aparecieron doncellas vestidas de blanco, cada una de las cuales llevaba en las manos una luminaria.
Y todas aquellas doncellas cantaban en coro y decian en su canto:
«Bien venido sea el esposo, el esposo de la doncella pálida.»
«Para él, valiente entre los valientes, hermoso entre los hermosos, guarda Aidamarah su hermosura.»
«Bien venido sea el esposo de la doncella pálida á poseer su belleza y sus tesoros.»
«Bien venido sea.»
Y las doncellas adelantaron, y llegaron á Jask y se arrodillaron y le presentaron un palanquin en que Jask subió, y las doncellas blancas le llevaron á la torre, y una conducia su caballo, y otras rodeaban y acariciaban á su hermano el perro.