Luego, disfrazándose de labrador, se fué á la campiña, y para que amamantase á su hija, sedujo con oro á una aldeana, que abandonó á su esposo y al pequeño hijo que criaba.
Jask, por imprevision, arrastrado por su amor de padre, habia cometido, sin sospecharlo, dos grandes pecados; habia robado una madre y una esposa á su familia, y habia dado por nodriza á su hija una mala madre y una mala esposa.
Débil para el dolor de Aidamarah, Jask habia cometido además otro pecado: habia amargado el corazon de su esposa haciéndola concebir la horrible duda de si su hija era muerta ó viva.
Jask además habia mentido.
Jask, sin sospecharlo, habia vuelto sus espaldas á Dios.
Su amor hácia Aidamarah le habia perdido.
Habia pecado, y no podia arrepentirse de su pecado porque no sabia que lo habia cometido.
Dios es infinito y único, é incomprensible.