—Sí; si tú los quieres.
—¡Que si los quiero! por ella se estremece mi corazon.
—¿Sabes quién es esa doncella?
—Debe ser hija de un rey poderoso ó de un poderoso genio.
—En efecto esa doncella es hija de un rey.
—¡De un rey! ¿y cómo se llama?
—Jask-Al-bahul.
—Yo he oido pronunciar el nombre de ese rey.
—Ya lo creo, como que ese rey es tu padre.
—¡Mi padre un rey!