—Sí, dijo el diablo; siéntate y escucha.

Kaibar se sentó.

Eblís le contó la historia de sus padres.

Kaibar le escuchó con atencion.

Cuando el diablo hubo concluido, preguntó á Kaibar:

—¿Y á pesar de saber que esa sombra que te ha enamorado, es la sombra de tu hermana Zairah, insistes en tus amores?

—¡La amo! ¡oh! ¡sí! ¡la amo! ¿pero por qué es negra la luz de mis ojos?

—Antes era blanca como la luna, pero desde que ha amado á tu hermano Jacub...

—¡A mi hermano Jacub!...

—Sí, el que vive en el Cairvan.