Delante de Kaibar corria, corria, como pretendiendo guiarle, su tio, el hermano de su padre, el perro-leon.

¿Quién era el otro caballero de las armas negras?

¿Cómo habia podido apoderarse de la negra y hermosísima dama?

Aquel caballero era Jacub, el otro hijo del rey Jask-Al-bahul.

El hermano de Kaibar.

Una noche velaba Jacub.

Ya lo sabeis.

El mismo nos lo ha dicho.

La pálida luz de la luna iluminaba las almenas de la torre de la alcazaba de Kaibar, donde el jóven príncipe se encontraba.

Estaba triste.