—La tentacion vuela en torno de mí, dijo el anciano; Satanás ha rozado mi frente con sus alas de vampiro.

—¿Y qué te ha dicho Satanás?

—¡Oh! el pérfido me enseñaba una bolsa llena de oro.

—¡Una bolsa llena de oro!

—Y un anillo con una gruesa esmeralda.

—¡Ah!

—Y un rosario de coral y de diamantes.

—¡Cosa estraña! dijo el príncipe; ¡yo tengo oro y un anillo con una esmeralda y un rosario de corales y diamantes!

—En efecto, el diablo para ofrecerme estas cosas, habia tomado tu figura.

—¡Ah, el malo! ¡pues si yo estaba hace poco en lo alto de la torre!