Sentado junto á aquella luz habia un viejo, viejísimo, que cantaba tristemente:

«Está escrito: la torre se levantará sobre la sima.

»Y la torre tendrá siete suelos.

»Y cada uno de estos suelos estará habitado por un espíritu maldito.

»Y cuando ya estuvieren en la torre los siete espíritus condenados, la guardará otro ginete en un caballo sin cabeza, acompañado de un perro velludo.

»Así está escrito, y lo que está escrito se cumple.

»Faltan aun centenares de años para que se cumpla lo que está escrito.

»Pero finados que sean esos años, lo que está escrito se cumplirá.»

Jacub, que habia oido esto, se volvió al diablo que habia tomado la figura del kadí para conducirle allí, y no le encontró.

Entonces, decidido á todo, entró en la oscura cabaña donde cantaba el viejo.