—¿Y si tu hermano la amase tambien?
—Mataria á mi hermano.
—¿Y si yo te pidiese tu alma por el cumplimiento de tus deseos?
—¿Pero quién eres tú?
—Yo soy Satanás.
—¡Ah! ¿y necesitas mi alma á cambio de mi amor?
—Sí.
—¿Y no me darás mi amor, si no te doy mi alma?
—No.
—Pues te la doy.