—Firma aquí, dijo el diablo, presentando á Jacub un papel en blanco.
Jacub enloquecido por su amor firmó.
—Dame mis amores, dijo despues de haber firmado.
El diablo hirió con el pie el suelo, tembló ligeramente la tierra, se oyó en sus entrañas un sordo bramido, y apareció saliendo de la tierra un caballo negro encubertado de batalla, llevando sobre su lomo una armadura negra completa, un escudo, una lanza, una hacha y una espada.
—Cíñete esas armas que están sobre el caballo, dijo el diablo.
Jacub se ciñó el arnés negro y reluciente.
Creyó entonces que su vida se aumentaba, que se aumentaban sus fuerzas, que se aumentaba su entendimiento. Sintióse mas jóven, mas ardiente, mas ágil.
Supo cosas que hasta entonces no habia sabido.
En una palabra: se trasformó en otro hombre y creció en hermosura.
—Monta á caballo, le dijo el diablo.