»Y Jacub, el último hijo de la familia condenada, el incestuoso, el parricida, el fratricida, vagará insepulto alrededor de la torre, hasta que una sultana que haya sido parricida, adúltera é incestuosa, muera en el castillo.

»Y entonces nosotros descansaremos perdonados por nuestra espiacion en un infierno, y solo quedarán en el oscuro fondo de la torre la muger adúltera y parricida y su cómplice, y nuestro hermano el perro velando en la torre.

»Nuestra raza maldita se ha estinguido en la maldicion.

»La torre se levantará sobre la sima, y con la torre el castillo resplandeciente.»

Callaron las voces infernales, se apagó el eco que habian producido, y nada se escuchó cerca ó lejos de la sima: quedaron los alrededores desiertos y la luna alumbrando blandamente á la noche.

LIII.

Poco tiempo despues de estos sucesos vinieron los árabes á España y la conquistaron.

Levantaron castillos en las montañas, y atalayas en las cumbres.

Sin embargo, la sima maldita permaneció abierta y sin que pasase junto á ella, hombre, animal, ni fiera, durante un espacio de mas de quinientos años.

Hasta que el rey Nazar construyó la Alhambra.