Muhamad, en muestra de agradecimiento al rey de Castilla por el favor que le debia, por haber dado muerte á su enemigo, dió la libertad sin rescate á todos los cautivos cristianos que habia en Granada, y firmó con el rey don Pedro un pacto de perpétua paz y alianza.
Como Castilla andaba revuelta de bandos civiles, no tuvo con ella guerras el rey de Granada. Pero don Pedro le pidió auxilio contra su enemigo el rey de Aragon y contra su hermano bastardo don Enrique de Trastamara, que intentaba destronarle.
Empezaban los castellanos á mostrarse contrarios á don Pedro por sus crueldades y tiranías, y para socorrerle, Muhamad escogió entre los mas valientes de su reino seiscientos caballeros, y se los envió acaudillados por el arraez Farag Reduan; y aunque estos seiscientos sirvieron á don Pedro con admirable valor, como pidiese nuevos auxilios, Muhamad le envió siete mil caballos escogidos y doble número de infantería que fueron á sitiar á Córdoba, á la que pusieron á punto de rendirse.
Pero la fortuna habia vuelto definitivamente la espalda al terrible rey don Pedro, y antes de que Muhamad pudiese llegar en su socorro con un nuevo ejército, murió á manos de su hermano bastardo don Enrique en el castillo de Montiel.
Don Enrique fué proclamado rey de Castilla.
Por no perder las ventajas que sobre el castellano le daban sus guerras civiles, el rey Muhamad, á pretesto de la amistad que habia tenido con el rey don Pedro, declaró la guerra á Enrique II, aunque este le habia ofrecido su amistad, y entró en cabalgada por la frontera y recorrió libremente la tierra robando y cautivando cuanto encontraba de muros afuera de las poblaciones, sin poner sitio formal á ninguna ciudad ni fortaleza.
Al año siguiente (1570), cayó con todo su ejército sobre la Isla verde y la tomó, y preveyendo que no podria sostener su conquista, la arruinó y desmanteló sus muros y fortalezas.
Temeroso de la pujanza de Muhamad, don Enrique le envió cartas de paz con el maestre de Calatrava, ofreciéndole su amistad para atender mas libremente á las guerras que le ocupaban, paz que Muhamad aceptó con alegria, porque le dejaba libre para atender al reparo y gobierno de su reino que mucho lo necesitaba.
Durante esta paz, el rey Muhamad mandó edificar la casa de Azaque para recoger pobres y curar sus enfermedades. Esta obra empezó en el año de seiscientos setenta y siete, y concluyó en seiscientos setenta y ocho[99]; edificio magnífico, con todas las comodidades imaginables, con fuentes y espaciosos estanques de pulidos mármoles, para comodidad y aseo de los enfermos[100].
Hermoseó tambien con muchos edificios públicos la ciudad de Guadix, donde solia pasar largas temporadas; y, en fin, durante la larga paz que sostuvo con todos los reyes vecinos, tanto de España como de Africa, fomentó en su reino, las artes, las manufacturas, el comercio y la agricultura, hasta tal punto que iban á Granada mercaderes de Siria, de Egipto, de Africa, de Italia; Almería era la escala célebre de España para los buques de todo el mundo, y se veian mezclados en las calles de Granada numerosas gentes de diversas patrias y religiones.