¡Pardiez que sé quién es! un hombre honrado
Que de prisa y corriendo con la moza
Se casó de un señor encopetado.

Á quien, en vez de darle una coroza,
Un destino le dieron, y se mama
Dos mil duros, y gajes, y carroza.

Y el muy desvergonzado se nos llama
Padre de un hijo que nació á seis meses
De haber casado con la honesta dama.

Llega; háblale de honor; con los Meneses
Se dice emparentado y los Quincoces,
Y segundo de casa de Marqueses.

Soy un hombre de honor, diráte á voces,
Que está de vanidad que ya revienta
El muy... mas tú ya, Andrés, bien le conoces.

¿Ves aquél otro que en el landó se ostenta,
Con lentes, cadenas, y traílla
De galgos por detrás, palco, y la renta

Gasta de un rey, causando maravilla?
Pues ése debe el frac que lleva puesto,
Y el sobre-todo, á un sastre de esta villa,

Y el caballo al chalán, la casa á Ernesto,
La comida en la fonda, y cien sorbetes
En el café, y cigarros por supuesto.

Y al paso que en la cárcel mil pobretes
Por un duro se mueren de ictericia,
Ése pasea libre de corchetes;

Porque es conde y señor, y aunque desquicia
Con su vivir el orden, insolente
De las leyes se burla y la justicia.