¿Quién es aquélla que anda entre la gente,
Abrumada de encajes y diamantes,
Que parece sultana del Oriente?
Ésa es moza de prendas relevantes;
Un intendente, aunque la ves soltera,
Sostiene á la maldita y sus amantes.
Su madre, que la adiestra, hedionda, fiera,
Vieja, pintada y con postizo, á infame
Precio vendió su doncellez primera.
¡Y es posible! ¡qué horror! ¿no hay quien la llame
Por las calles á voces... torpe y bruja,
Ni hay galera en Madrid que la reclame?
¿Y no quieres, Andrés, que brama y cruja
El látigo tendido en la cloaca
Que á Sodoma y Gomorra sobrepuja?
Pues no llueve flamígera y opaca
Rayos aquí una nube tronadora,
¿Querrás que yo no aplique mi triaca?
¿Quién es aquella cara que enamora,
Con el gesto mirlado, rubio el pelo,
Ceñido el talle y dengues de señora?
¿Es hombre ó es mujer? Pisando el suelo
Con ademán pulido, barbilucio,
Gayado de colores el pañuelo,
En afeites envuelto, ¿ese tan lucio,
Tan vestido y compuesto, es algún dije
Que del país nos vino de Confucio?
Pues aquese es un hombre; un año exige
Su tocado al espejo; á ese bonito
Le ampara protector, si es que nos rige