Ni te excuses, Andrés, ni le arguyas,
Ni al viento vuelvas para huir la proa;
No han de valerte las razones tuyas;

Que habrá quien luego la opinión te roa,
Si no haces de la noche á la mañana
Un himno por lo menos, ó una loa.

Salga el Pirene con figura humana,
Y la España, en el diálogo terciando
La coronada villa mantuana,

Y aparezca el Olimpo relumbrando,
Y hablen Mercurio, Júpiter, Minerva,
Que es cosa nunca vista; y todo el bando

De la usada alegórica caterva,
Mas que á todos nos tenga bien molidos
Esa canalla idólatra y proterva.

Mas oye, que ya zumba en mis oídos
El rumor de los versos que á millares

Por las troneras bajan impelidos.

Atruena el bronce los inmensos mares,
El vate empezará de circunstancias,
Y leventa su frente Manzanares.

Y acaso entre metáforas más rancias,
Salve ó salud, continuará diciendo,
Y una oda embutirá de extravagancias.

Á Febo en ella invocará, fingiendo
Modestia y miedo, porque su arpa de oro
Templada nunca estuvo al son tremendo
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