Dicen sin embargo que todos los electores no han tenido presentes todas esas verdades; así que, unos procuradores no han nacido, otros no tienen la renta, ¡qué sé yo! Esto tiene compostura habiendo comisión de poderes, y en todo caso se aplica la renta de unos á otros, como hacen los buenos cristianos con los méritos de nuestro Señor Jesucristo, que valen mucho más que las rentas; y así poniendo de aquí y quitando de allí tengo para mí que se ha de remediar. Y aun yo diría más. Don Juan Álvarez Mendizábal fué elegido por ejemplo por Barcelona, siendo natural de Cádiz, y no habiendo residido en Cataluña. Decían: «Pero no tiene nada suyo en Cataluña, sino los electores:» ¿pues eso no es tener?, ¿no valen tanto por lo menos los electores como una casa, ó una tapia, ó unas cuantas fanegas de pan llevar? ¡Sino que poniéndose á hablar las gentes!...

Por lo demás es sabido que el gobierno no ha influido absolutamente nada en las elecciones, y desde luego se dijo que eran á pedir de boca. Para que formes una idea, han salido elegidos los sugestos siguientes:

Por Barcelona, como llevo dicho, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Cádiz, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Gerona, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Granada, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Madrid, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Málaga, don Juan Álvarez Mendizábal.

Por Pontevedra, don Juan Álvarez Mendizábal, etc., etc., etc.

Que es el cuento de pasó una cabra, y volvió y pasó otra, y volvió á tornar y á pasar otra cabra, y así sucesivamente.