—Me lo figuro. ¿Pero qué hombre? ¿Un hombre de aquí del pueblo?

—No; yo al menos no le conocía.

—¿Cuándo ha venido?

—Un poco después de llegar la diligencia.

—¿Y qué ha hecho?

—Nada; ha preguntado por usted, ha dejado el paquete y se ha ido.

—¿Le has visto luego en la carretera?

—No.

—¿Ha pasado la diligencia en seguida?

—Sí; no ha tardado mucho.