6 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.
7 Y escribe al ángel de la iglesia [que está] en Filadelfia: Estas cosas dice el Santo, el Verdadero, el que tiene la llave de David; el que abre, y ninguno cierra; y cierra, y ninguno abre:
8 Yo conozco tus obras: hé aquí he dado una puerta abierta delante de tí la cual ninguno puede cerrar; porque tú tienes un poco de potencia, y has guardado mi palabra, y no has negado mi nombre.
9 Hé aquí, yo doy de la sinagoga de Satanás, los que se dicen ser Judíos, y no lo son, mas mienten; hé aquí, yo los constreñiré á que vengan, y adoren delante de tus piés, y sepan que yo te he amado.
10 Porque has guardado la palabra de mi paciencia, yo tambien te guardaré de la hora de la tentacion que ha de venir en todo el mundo, para probar los que moran en la tierra.
11 Hé aquí, yo vengo presto: reten lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.
12 Al que venciere, yo le haré columna en el templo de mi Dios, y nunca más saldrá fuera; y escribiré sobre él el nombre de mi Dios, y el nombre de la ciudad de mi Dios, [que es] la nueva Jerusalem, la cual desciende del cielo de con mi Dios, y mi nombre nuevo.
13 El que tiene oido, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias.
14 Y escribe al ángel de la iglesia de los Laodicenses: Hé aquí dice el
Amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creacion de Dios:
15 Yo conozco tus obras, que ni eres frio, ni caliente. ¡Ojalá fueses frio,
ó caliente!