Como los nombres de los dias son tantos cuantos eran los del mes, resultaba que sabido el titular con que daba principio el año y que los indios llamaron Cuch haab (cargador del año) se sabia ya el primero de todos los meses siguientes; distinguiendose solamente en que al contarlos se les añadia el número de la semana en que pasaban. Mas siendo esta de trece numeros, era preciso que el mes constare de una semana y siete numeros mas para completar los veinte dias de que se formaban; de modo que si el mes principiaba por el número primero, terminaba por el septimo de la siguiente, y el segundo mes por consecuencia en el numero ocho. Ahora para saber los numeros ó tanto de la semana en que debian comenzar los meses, inventaron la regla que llamaban bukxoc ó cuenta general que es la siguiente.
| 1 | Hun in uaxac | de | 1 | á | 8 |
| 8 | Uaxac in ca | de | 8 | á | 2 |
| 2 | Ca in bolon | de | 2 | á | 9 |
| 9 | Bolon te ox | de | 9 | á | 3 |
| 3 | Ox te lahun | de | 3 | á | 10 |
| 10 | Lahun te can | de | 10 | á | 4 |
| 4 | Can in buluc | de | 4 | á | 11 |
| 11 | Buluc te hó | de | 11 | á | 5 |
| 5 | Hó in lahca | de | 5 | á | 12 |
| 12 | Lahca in uac | de | 12 | á | 6 |
| 6 | Uac te oxlahun | de | 6 | á | 13 |
| 13 | Oxlahun te uuc | de | 13 | á | 7 |
| 7 | Uuc in hun | de | 7 | á | 1 |
| 1 | Hun in uaxac | de | 1 | á | 8 |
| 8 | Uaxac in ca | de | 8 | á | 2 |
| 2 | Ca in bolon | de | 2 | á | 9 |
| 9 | Bolon te ox | de | 9 | á | 3 |
| 3 | Ox te lahun | de | 3 | á | 10 |
Los diez y ocho numeros 1, 8, 2, 9, 3, 10, 4, 11, 5, 12, 6, 13, 7, 1, 8, 2, 9, 3, son otros tantos principios de meses, de tal suerte dispuestos que debiendo comenzar el año por uno de ellos, los diez y siete restantes van de sucesiva, cada uno siendo precisamente el numero con que deben principiar los demas meses del año señalado, yá sea pasado, presente ó venidero.
Los meses como se ha dicho son diez y ocho, y sus nombres son los siguientes.
En la traducion de estos nombres resultará lo mismo que en lá de los dias, pues por ser algunos tan antiguos ó tomados de estraño idioma no se sabe lo que significan y los otros teniendo á veces dos acepciones se ignora la cierta.—1. Pop estera ó petate. 2. Uo, rana.—3. Zip solo hay un árbol llamado Zipché.—4. Zodz ó Zoɔ, murciélago.—5. Zeec se ignora.—6. Xul, termino.—7. Dzeyaxkin se ignora.—8. Mol, reunir, recoger, y mool significa garra de animal.—9. Chen, pozo.—10. Yáx, verde ó azúl ó de yáx primero, ó principio del sol de primavera.—11. Zac, blanco.—12. Queh ó Ceh, venado.—13. Mac, tapar, cerrar.—14. Kankin, sol amarillo, quizá por que en este mes por las quemas de los montes rozados para sembrar, el sol ó su luz se pone amarilla por el humo de la atmósfera.—15. Moan, significaba el dia nublado dispuesto á lloviznar á ratos.—16. Páx, instrumento de musica.—17. Kayab, canto.—18. Cumkú, la fuerte explosion como de un cañonazo lejano que se oye, y al principio de las aguas producido quizá por los pántanos que se hienden al secarse, ó por las explosiones del rayo en turbonadas distantes. Tambien llamanse hum-kú sonido ó ruido de Dios.
§ IV.—Du mois.
Le mois, en langue yucatèque, s’appelait U, qui signifie aussi lune, ce qui vient à l’appui de l’idée que les Indiens abandonnèrent la computation des mois lunaires ou néoménies, pour déterminer le cours du soleil, en continuant toutefois à nommer les mois des lunes: mais, dans les manuscrits anciens, on donne le nom de Uinal, au singulier, et de Uinalob, au pluriel, aux dix-huit mois de l’année, cette dénomination s’étendant à toute la série et à chacun des noms particuliers qui signalent les vingt jours dont se compose le mois[14].
Les noms des jours étant égaux en nombre aux jours des mois, il s’ensuivait que le premier jour de l’année que les Indiens appelaient Cuch-haab (porteur de l’année) étant connu, on connaissait naturellement le nom du premier jour de chacun des mois suivants; on les distinguait l’un de l’autre, en ajoutant simplement le chiffre de la semaine à laquelle ils appartenaient respectivement. Mais cette semaine étant de treize jours, le mois comprenait conséquemment une semaine et sept jours; de sorte que si le mois commençait avec le numéro un, il terminait avec le chiffre sept de la semaine suivante, et le second commençait avec le numéro huit. Ainsi, pour reconnaître les chiffres de la semaine, par lesquels devaient commencer les mois, ils avaient inventé la règle suivante, qu’ils appelaient bukxoc ou comput général.