—Como suy vuestro criado,
Señora, os burlais comigo.
«No me burlo, Gerineldo,
Que de veras te lo digo:
A la una de la noche
Has de venir al castillo,
Con zapatitos de seda,
Para que no seas sentido.»
Esto le digo la Infanta,
Y al punto se ha despedido,